Dado que durante el
siglo XIX el barco era el único medio de transporte para poder llegar desde
Europa al continente americano, esta iniciativa se popularizó con celeridad.
Este proceso dio paso al nacimiento de compañías que comenzaron a explotar este
desplazamiento, entre otras: la White Star Line en Reino Unido, la Hamburgo
American Line en Alemania y la Compagnie Generale Transatlantique en Francia.
La White Star Line
pasó a formar parte de los libros de historia de las tragedias, ya que fue
parte del naufragio del Titanic, el transatlántico más grande del mundo que fue
hundido durante su viaje inaugural en 1912 en aguas del Atlántico, y del
Britannic, hundido en 1916 en el contexto de la Primera Guerra Mundial.
¿Qué fallaría para
que se produjese un hecho tan lamentable como el hundimiento del Titanic? Pues
manos a la obra en búsqueda de información:
Era el Titanic el
barco donde tenían puestas sus esperanzas William James Pirrie (dueño y
presidente de los astilleros Harlan&Wolff) y Joseph Bruce
Ismay (presidente de la White Star Line). Iba a ser el distintivo de la empresa
White Star para intentar conquistar al mercado de pasajeros de gran lujo por el
atlántico. Pero los errores del capitán Edward John Smith, un veterano de la
White Star que iba a jubilarse tras el viaje, se interpusieron en todos estos propósitos
con el naufragio del Titanic.
A lo largo del día 14
de Abril de 1912 el puente de mando recibió siete avisos de alarma ante la
presencia de hielo en el rumbo que llevaba el barco hacia Nueva York. Y dos el
día anterior.
El capitán se
despreocupó y siguió su trayecto sin reducir la velocidad. A la mañana
siguiente por indicación de Ismay se aumentó la velocidad, quería llegar lo
antes posible a su destino y de esta manera conseguir el récord de rapidez ante
su competidora.
El Capitán Smith se
fue a descansar y a las 23.40 el vigía Frederick Flett, a punto de acabar su
guardia, observó como el barco se dirigía a una gran masa de hielo que cada vez
se hacía más grande por su proximidad. Tocó tres veces la campana y se dirigió
al puente gritando ¡Un iceberg a 400 metros! A partir de este momento empezó la
tragedia.
El Titanic sólo
llevaba 20 botes salvavidas para 1178 personas y la leyes no le obligaban a
más. Murieron 1517 personas. La muerte no trató a todo el mundo igual se salvó el 60% de los pasajeros de 1ª,
el 41% de 2ª, el 24% de 3ª y el 22 % de los trabajadores del barco. No se tuvo
en cuenta ni a las mujeres ni a los niños.
Sólo un bote volvió
en busca de supervivientes. Al principio del accidente ningún pasajero se
percató de lo que estaba ocurriendo y la orquesta seguía tocando, que lo hizo
hasta el final según los testimonios recogidos de algunos supervivientes.
La verdad es que me
entristece muchísimo todo lo acontecido. No entiendo como no se pudieron hacer
las cosas de otra manera para evitarlo. Un barco con esas dimensiones y
capacidad para tantas personas, al mando de un desaprensivo que antepone una
siesta al siniestro futuro de sus pasajeros. ¡Todo el mundo tiene derecho a
viajar pero para morir no hay preferencias!
THOMAS COOK

No hay comentarios:
Publicar un comentario