domingo, 16 de diciembre de 2012

20 años de la Expo 92: Regreso al pasado, repaso al futuro



No quiero pecar de engreído, pero tengo que reconocer que fui testigo de la 1ª Exposición Universal de la historia en 1851 en Londres, conocida como “Gran Exposición”. Su apertura fue el 1 de Mayo en Hyde Park, bajo la cubierta del deslumbrante Palacio de Cristal.

Se me ofreció la posibilidad de organizar excursiones en tren al “Crystal Palace”, sede de dicha exposición. Llevé a nada más y nada menos que a 165.000 personas. Incluí el servicio de guía e intérpretes.

El príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria fue el principal promotor de esta exposición.

Esta exhibición mostraba los productos de todo el mundo.  En ella se destacó la presentación de adelantos tecnológicos, arte contemporáneo, productos industriales y la difusión de determinados inventos.

 

Fue un éxito sin precedentes para la ciudad. El entusiasmo se adueñó de los más amplios círculos. No sólo consiguió impresionar a Londres y al mundo entero, sino que el evento se convirtió en punto de referencia de la  historia del turismo, además de un negocio muy rentable. Por primera vez, el espectáculo del mundo se ofrecía a todos los públicos. Su lema fue el progreso.

Las exposiciones universales han ido perdiendo en gran parte su carácter primario. Participar en las exposiciones posteriores se ha convertido en una forma oficial de representación mientras que en 1851 las autoridades no se ocupaban del acontecimiento, ahora son los gobiernos de cada país los grandes empresarios.

Después de la exposición universal de Londres, en 1855 realicé mi primer viaje organizado al extranjero. El destino fue a la exposición Universal celebrada en París, desde Leicester a Calais. Sólo pude realizar una excursión pero nunca he sido un hombre que me desanimase fácilmente.

He recopilado las exposiciones celebradas hasta la fecha de este periódico y he encontrado las siguientes:

1851: Londres; 1855: París; 1862: Londres; 1867: Paris; 1873: Viena;
1878: París; 1880: Melbourne; 1888: Barcelona; 1889: París; 1897: Bruselas
1900: París; 1904: San Luis (EE.UU); 1905: Lieja (Bélgica); 1906: Milán (Italia)
1910: Bruselas (Bélgica); 1913: Gante (Bélgica); 1929: Barcelona
1958: Bruselas (Bélgica); 1967: Montreal (Canadá); 1970: Japón
1986: Vancúver (Canadá); 1992: Sevilla; 2000: Alemania;
2010: Shanghái (China); 2015: Milán (Italia)

 

Las ciudades que celebran un evento de esta índole se convierten durante seis meses en capitales del mundo, en el escaparate perfecto y centro de todas las miradas, se afianzan lazos entre países. Se genera empleo. Las ciudades se transforman urbanísticamente, se construyen nuevas infraestructuras que después de la celebración se aprovechan reconvirtiéndolas en lo que consideren oportuno. En definitiva, es una fuente de ingresos importante.

 

Supongo que con todos estos avances en comunicaciones no surgiría ningún problema ante el desplazamiento de personas para disfrutar de todos estos eventos. Desgraciadamente hace mucho tiempo que dejé de hacer falta para la planificación de viajes. Los diferentes medios de transportes están a disposición  de todo el mundo, a libre elección según las preferencias y  las posibilidades económicas de cada usuario.




THOMAS COOK

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