Tren Al- Andalus
Recuerdo cuando las
diligencias comenzaban a perder terreno porque apareció el tren. En 1825 ya
estaba a disposición del público el primer ferrocarril, un conjunto de vagones
arrastrados por una locomotora que utilizaba el vapor como energía. Y desde
1992 trenes que con cafetería que circulan a una velocidad máxima de 310 km/h,
por líneas de ancho internacional (1.435 mm) electrificadas a 25 KV 50 Hz en
recorridos de larga distancia. ¡Es increíble, no doy crédito a tanto avance! La
importancia de llegar a los sitios rápido y poder aprovechar al máximo el
tiempo del que se dispone es lo primordial.
Pero si tanto se ha
evolucionado, no entiendo ese empeño en retroceder en el tiempo a través de los
siglos con el uso de trenes como el Al-Andalus,
el Orient Express, o el mítico Transiveriano, construidos antes de 1930
y restaurados cuidadosamente. Todos considerados los trenes más lujosos del
mundo. Parece ser que los viajeros desean transportarse a la “Belle Epoque”
para recuperar el glamour, la elegancia, el sosiego, la distinción, el descubrimiento
del paisaje, la cultura, el arte, la gastronomía, las costumbre, etc.. Esto es
lo que les mantiene todavía vivos. Llego a la conclusión que en este trayecto imparable
de progreso se va dejando en el camino lo primordial.
THOMAS COOK

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